Hace unos días buscando en
internet cosas relacionadas con el río Miño, cada día aparecen
más y más cosas, pero generalmente de poca calidad y simplemente
copias mal documentadas, me encuentro con un trabajo en el blog
"Ferruxadas" de Xavier Ferruxo que
rompe con el molde anterior, es decir, un trabajo de calidad y
documentado sobre el río Miño y Tuy.
El artículo lleva por título
Eterno Tuy (El Padre Miño) y nos remite a un trabajo de
Antonio Gala, guión realizado para la TVE y que
fue emitido el 22/08/1968 con motivo de la inauguración del
Parador de Turismo de Tuy.

Finalmente y gracias a la idea de
Xavier Ferruxo me hice con un libro de Antonio
Gala que trae 4 conmemoraciones en las que el
participó, una de ellas trae el guión completo de
"Eterno Tuy", le echaré un vistazo. Libro de
Ediciones Agra 1976.
En el guión los personajes van
hablando sobre la historia de Tuy, todo muy bien
escrito y de forma muy emotiva. Un gran trabajo de Antonio Gala.
En este link
teneis la referencia y buena parte del guión.
En lo que sigue únicamente
pongo dos intervenciones del personaje río Miño en el guión;
muy curiosas:
Así empezaba:
MIÑO:
De tanto andar y ver, cansado
vengo. Vengo y me voy: solo
llego, lo mismo que el amor,
para decir que no puedo quedarme.
Quizá lo mío sea pasar
y nada más.....
Ruinas de bronce he visto entre
arrayanes, próximas al laurel
inmarchitable... Ruinas de piedra
he visto...Yo, pasaba.
Vengo hasta aquí cansado
de andar y ver....
Ahora me llaman Padre Miño.
Ahora, para morir. Cincuenta
hijos tuve...
Cuando se sabe mucho, de poco
se está cierto. Acaso sea yo
el hijo de mis hijos. A entregarlos
los llevo al verdadero Padre:
dentro de mí, mezclados.
Yo no soy sino ellos......
Antes de deslizarme camino
del poder y sus mareas; antes que
las maternas faldas de Santa Tecla
me despidan de mí,
mirad lo que yo he visto...
Hay sangre, risas, gestos
que no los borra el agua.
En este mismo sitio, donde
ahora estáis vivos,
hubo otras sangres, otras risas...
Recuerdo, antes que nada, la
nobleza de un rostro...Diomenes
es su nombre. Vuestro tiempo
es trivial. El suyo, no.
Los hombre de su tiempo
cuando quería orar, creaban
dioses. Cuando eran desterrados,
inauguraban mares.
Cuando querían detenerse,
fundaban ciudades.....
Así termina:
MIÑO: (Ya
para finalizar)
Me emocionaron estos gallegos míos
y lloré como un niño.
Francia salió de Tuy, pero quedó
al salir sus arrabales.
Corrieron malos días. Yo quiero
a mis gallegos lo entendéis.
Me llaman Padre Miño. No mis ríos: los hombres
son mis hijos. Nunca les he faltado.
Durante centurias han jugado conmigo como
un caballo de cartón. Me ha cruzado barcas;
han pescado mis sábalos, mis angulas,
mis salmones rosados; se ha venido a besar
a mis orillas: me han ceñido con puentes.
¡Ah mis puentes! Esbeltos y rotundos.
Puentes de sillerías bien labradas...
Pero hay uno al que amo sobre todos.
Uno sólo de hierro, al que, en vuestro
lenguaje que no comprendo bien, le llamáis
Puente Internacional. Me lo pusieron prieto
sobre el lomo, ahora para morir. No me molesta,
no: me gusta pasear mansamente a la luna
o al sol, debajo de él. Me apoyo en
sus pilares. Creo que es un bello sitio
para una cita de los novios de siempre:
Portugal y España. Hace casi cien años
que ya paso y lo reflejo. Cada día
arqueo bien el cuello y la grupa por él,
que se me encuentre hermoso.
Yo quiero a mis riberas a las dos: ya
sabéis: este vaivén.
Meus ollos van por lo mare
mirando van Portugale;
meus ollos van por lo río,
mirando van meu amigo.
Así termina.